jueves, 14 de noviembre de 2019

Mis bebés (Actualización 2019)


Hace algún tiempo publiqué un post dedicado a mis gatitos: https://tochoysuscosas.blogspot.com/2013/07/mis-bebes-3.html ... n.n 

El día de hoy vengo a escribir sobre las mascotas que tengo actualmente:

Canela es una conejita enana, algo agresiva pero muy dócil cuando anda de buenas jeje.


Capuchino es otro conejito enano, muy hiperactivo y juguetón.


Licuado es hijo de Canela y Capuchino; es muy tranquilo y algo flojo jajaja.


Caramelo es hijo de Canela y Licuado; es mi conejito más noble, siempre se deja acariciar y cargar; es muy amigable.


Pinki es la más pequeña de mis conejitos; me la regalaron hace tiempo; es muy agresiva, territorial y no le gusta ser agarrada; es muy “ranchera” xD



Donald y Luna son una pareja de patos que compré cuando estaban polluelos; Luna es muy tímida, no le gusta ser tocada y huye si lo intentamos; Donald es agresivo y territorial, siempre anda picoteando xD


Vaca es una perrita que me regalaron; es muy juguetona y cariñosa, pero algo brusca por su enorme tamaño.


Chato es un gato atigrado que llegó de repente a mi patio, comencé a alimentarlo y ya se quedó en casa; es muy flojo jajaja, pero eso sí, super cariñoso.


Gurru es una paloma que encontré herida e intenté curar, sin éxito; a la cual ahora tengo en cautiverio, por su propio bienestar, pues de dejarla libre sería presa fácil o moriría rápido.


Esos bebés son los que tengo actualmente; he llegado a tener más perros, conejos, incluso peces, cotorritos y hámsteres, pero ninguno de ellos está ya conmigo :( 

Nos leemos mañana :) / 

miércoles, 13 de noviembre de 2019

La bisexualidad no es una confusión



“Bisexualidad” se define como “la atracción romántica y sexual tanto hacia hombres como hacia mujeres”, es decir, una persona bisexual es aquella a la que le gustan tanto los hombres como las mujeres.

Al igual que pasa con otras orientaciones sexuales, como la heterosexualidad, la homosexualidad y la pansexualidad, ser bisexual es completamente natural, pues es algo que viene intrínseco en el individuo, ósea, es algo con lo que se nace.


Bueno, sabiendo esto, te voy a desmentir los 2 mayores mitos que giran en torno a las personas bisexuales:

1.- “Las personas bisexuales son personas confundidas”. Esto no es verdad. Suele pensarse que es cierto, porque la sociedad nos condiciona a encasillarnos en un solo tipo de preferencia sexual, es decir, o te gustan hombres o te gustan mujeres; o eres hetero o eres gay, sino es porque estás confundido. Pero no, la preferencia está clara: “A mí me gustan hombres y mujeres por igual” y debe respetarse.

2.- “Las personas bisexuales son personas promiscuas”. Esto tampoco es verdad. Ser promiscuo es tener 2 o más relaciones afectivas y/o sexuales a la vez, es decir, tener 2 o más parejas, ya sea sexuales o románticas o, en su defecto, tener una vida sexual activa sin ningún tipo de compromiso con múltiples personas. Esta creencia surge a raíz de la propia naturaleza de esta orientación sexual: como a una persona “bi” le gustan tanto hombres como mujeres, se piensa que tiene que estar con un hombre y una mujer a la vez, lo cual entra en la definición de ser una persona promiscua. Más la realidad es que, puede que sí y puede que no, depende de la forma en que la persona se desenvuelva en ese tema, de su filosofía de vida y de su sistema de creencias y valores. Hay personas bisexuales que optan por tener 2 o más parejas y hay otras que sólo tienen una, pues el hecho de que te gusten ambos sexos no implica que debas enamorarte o tener sexo con ambos y a la vez; la forma en que se lleva esta orientación es de elección personal, por lo que no es bueno generalizar y decir que todos los bisexuales son promiscuos.

Mi conclusión es que debe respetarse la forma en que cada persona lleva su sexualidad; eso es crucial para tener paz. 

Y mi opinión personal es que, mientras no se haga daño, tanto a uno mismo, como a los demás, todo es válido. Tener múltiples parejas no es malo, lo malo es engañar, mentir y no cuidarse (sexualmente hablando).

Ser bisexual tampoco es una etapa o transición, de ningún tipo.

Hasta la próxima J /

martes, 12 de noviembre de 2019

El problema está en tus pensamientos (Proceso de tus reacciones emocionales)


Algunos dicen “eres lo que comes”, otros dicen “eres lo que haces”; yo digo “eres lo que piensas”.

Si actualmente estás mal, ya sea deprimido, estresado o amargado, es porque tus pensamientos no están bien.

El origen de tu problema no es lo que te pasa o lo que otros te dicen o hacen, el origen está en la forma en que reaccionas a ello, y esto tiene su origen en tu manera de pensar.


En este post voy a explicarte el “proceso de nuestras reacciones emocionales”.

Una reacción emocional es aquello que haces o dices ante alguna determinada situación que te ha producido cierta emoción. Por ejemplo, cuando lloras porque te has decepcionado de una persona, eso es una reacción emocional… en este caso de tristeza; cuando brincas de gusto porque has aprobado esa materia tan complica del colegio, es también una reacción emocional, pero de alegría… y así, sucesivamente con todas las otras emociones, como el enojo.

Ahora, sabiendo esto podrías argumentar que, en efecto, las situaciones son las que generan la reacción emocional, pues es eso que pasa lo que te ocasiona la emoción… pero no; el proceso es así:

1.- Ocurre la situación detonante. Pongamos de ejemplo que tu pareja ha decidido terminar contigo.
3.- Aparece la emoción. Eso te ha puesto triste y enojado.
4.- Aparece la reacción. Comienzas a llorar y gritarle a tu pareja que no puede abandonarte, pues aún le amas y no quieres perderle.
5.- Aparecen las consecuencias. Tu pareja también reacciona y se hace una pelea que culmina con puntos suspensivos, pues ni terminan ni continúan, se quedan en “standby”.

Si eres observador, te habrás dado cuenta de que falta el paso 2; es aquí donde entra el tema de hoy: “Tus pensamientos”; este punto lo cambia todo…

Lo que a una persona le pone mal son las consecuencias de su reacción emocional, pues por lo general son malas y dolorosas, como en el caso del ejemplo. Pero las consecuencias no son editables, no pueden cambiarse, pues surgen de tu reacción; la reacción tampoco puede cambiar, porque depende de tu emoción; tu emoción, aunque no lo creas, puede cambiar y es totalmente editable, ¿cómo?, poniendo cuidado en ese segundo punto: “tu pensamiento”. La situación detonante tampoco puede ser cambiada, es un hecho inevitable, pasa porque pasa.


Es en medio de la situación y la emoción que se coloca tu pensamiento.

Cuando algo pasa, eso que pasa nos genera un pensamiento, a veces automático y eso es lo que debemos cambiar.

En el ejemplo, cuando tu pareja te dice que quiere terminar, tú inmediatamente piensas: “No puede ser, no puedes dejarme, no sé qué haría sin ti, me muero sin ti, y otras cosas por esa índole”. Eso te genera la frustración que da pie a la tristeza y el enojo.

Un principio de la psicología racional nos dice: “No me afecta lo que pasa, me afecta lo que me digo sobre eso que pasa” y es muy cierto…

Las situaciones son neutrales, ni buenas ni malas; es el pensamiento que te surge lo que las cataloga como buenas o malas.

Para poder cambiar nuestra reacción, debemos cambiar nuestro pensamiento.

Entonces, el esquema es así:

1.- Situación detonante.
2.- Pensamiento.
3.- Emoción.
4.- Reacción.
5.- Consecuencias.

Ahora, para controlar nuestro pensamiento debemos seguir este procedimiento:

1.- Ocurre la situación detonante.
2.- Surge mi pensamiento destructivo.
3.- Reconozco mi pensamiento destructivo.
4.- Trato de calmarme con ejercicios de respiración.

5.- Introduzco a mi mente un pensamiento positivo.
6.- Aparece mi emoción neutralizada.
7.- Reacciono de manera positiva.
8.- Aparecen las consecuencias y noto que son menos desagradables.

Cuando ocurre la situación y surge mi pensamiento destructivo debo reconocerlo; ya reconocido debo hacer ejercicios para tranquilizarme (cuando la respiración se relaja, nuestra mente entra en modo de calma) (es recomendable dar 3 respiros profundos en este paso); ya relajado, debo pensar algo positivo, convencerme a mí mismo de que todo está bien y planear una reacción más positiva; con esta introducción del pensamiento mejorado, mi emoción se neutraliza y mi reacción, por ende, es asertiva y las consecuencias no afectan tanto.

En el caso de nuestro ejemplo, el proceso queda así:

1.- Aparece la situación detonante (tu pareja te dice que quiere terminar contigo).
2.- Surge tu pensamiento destructivo (“no, no puedes hacerme esto, si me quedo sin ti es terrible, voy a sufrir mucho, te amo y no puedo estar sin ti”).
3.- Reconoces tu pensamiento destructivo (“ok, este pensamiento es malo, tranquilo, hay que cambiarlo”).
4.- Te relajas, haciendo el ejercicio de las 3 respiraciones o contando lentamente hasta 10.
5.- Introduces un pensamiento neutral a tu mente (“ok, no pasa nada, debo estar tranquilo, no es el fin de mundo”).
6.- Planeas tu reacción (“cierto, te amo mucho, pero debo respetar tu decisión; esto me duele, pero no puedo hacer nada, te pediré tiempo para asimilarlo todo”).
7.- Reaccionas de una manera más positiva, diciéndole eso que planeaste a tu pareja.
8.- Aparecen las consecuencias (viene la reacción de tu pareja, pero sea cual sea, ya no te afecta, pues este ejercicio te ha tranquilizado).

Una vez, pensando con la cabeza fría, decides comunicarte con tu pareja para darle tu opinión del tema que, lo ideal es dejarle libre, aunque duela, pues de nada sirve que siga contigo si ya no siente lo mismo por ti.

Bueno, pues así funciona nuestra mente y ahora que lo sabes, te será más fácil controlar tus reacciones emocionales; practica este método ante cada situación adversa de tu vida, te aseguro que tendrás muy buenos resultados.


Nos leemos mañana… J

La diferencia entre "Ser" y "Estar" (Belleza emocional)

Según el diccionario de Internet, estas son las definiciones:

Ser: Se usa para atribuir al sujeto de la oración una cualidad o condición intrínseca, natural o permanente.

Estar: Se usa para atribuir al sujeto de la oración una cualidad o una característica no permanente o el resultado de una acción o proceso.

La palabra “ser” debe emplearse para atribuir los valores “no físicos” de una persona, como su carácter y su personalidad.

La palabra “estar” debe emplearse para atribuir los valores “físicos” de una persona, como su peso, complexión y demás características corporales.

“Ser” es para la esencia del individuo y “estar”, para su apariencia.

Ejemplos:

“Ser”:

“Yo soy simpático”.
“Ella es aburrida”.
“Ellos son enojones”.
“Ustedes no son de confiar”.
“Nosotros somos amables”.

“Estar”:

“Yo estoy gordito”.
“Ella está muy guapa”.
“Ellos están pálidos”.
“Ustedes están delgados”.
“Nosotros estamos morenos”.

“Estar” también se utiliza para atribuir al individuo estados de ánimo y para atribuirle también un estado físico y definirle un espacio físico, por ejemplo:

“Yo estoy muy enojado”.
“Él está mojado”.
“Nosotros estamos en el parque”.


Este post es creado para aprender a diferenciar lo esencial de lo físico en el ambiente de la salud emocional.

No es lo mismo “ser bonito” que “estar bonito”; el “ser” define la característica de ser una persona agradable y el “estar” es atribuido a la belleza física.

Aunque en ambos casos pareciera estar bien dicho, hay que aprender a diferenciar, pues es crucial para nuestro bienestar emocional.

Una persona poco agraciada físicamente puede ir engañada toda su vida, pensando que sólo sus características físicas importan, dejando a un lado sus características emocionales.

En mi punto de vista, lo importante es el “ser” no el “estar”.

El “estar” es algo físico y, por ende, transitorio, o sea, algún día se irá… en este caso la belleza física; llega una edad en la que todas esas características van decayendo, es normal, natural y debe aceptarse.

El “ser” nunca se deteriora, porque tiene que ver con nuestra mente y nuestros valores; una persona agradable nunca dejará de serlo, ni de viejo.

Mi consejo es que no te claves con tu apariencia física, mejor lucha por mantener sana tu estabilidad emocional. Eso perdura, eso no se acaba, nunca muere.

Es más importante lo que “eres” que “cómo estás”.

Es más importante tu belleza emocional.


Hasta luego… J /