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| Ejemplo de un diario de gratitud que lleva una semana de elaborado. |
domingo, 22 de junio de 2025
El diario de gratitud - Ejercicio para mejorar tu autoestima y bienestar emocional
domingo, 8 de junio de 2025
¿Era una bruja? (Poema de terror)
“Era una bruja”; “bruja”, “bruja” le gritaban mientras en la
hoguera ardía. Cuando ni defenderse podía.
“Era una bruja”, decían, pues siempre vivió libre,
desinhibida; sin ataduras ni complejos. Con total orgullo se miraba siempre en
los espejos.
“Era una bruja”, dijo aquel amante que la entregó al saberle
otros amores. Sin pruebas ni más razones que sus celos inconformes.
“Era una bruja”, reprochaba el sacerdote, mientras lanzaba
en su tumba chorros de agua bendita, condenándola de maldita.
“Era una bruja”, sollozaba su familia, decepcionada. Tanta
pena sentía que su casa quedó abandonada.
“Era una bruja”, murmuraba el pueblo, aún después de su
muerte; aquel pueblo al que de pronto le cambió la suerte.
“Era una bruja”, decían los pocos niños que todavía no
desaparecían al decir lo que en las calles, antes de cada secuestro, veían.
“Era una bruja”, lechuza, serpiente y despampanante mujer. A
cada quien se le aparecía de forma diferente, para todos tenía personificado un
ser.
“Era una bruja” que volaba, de casa en casa, llevándose a
cada bebé para tener con su sangre un gran festín.
“Era una bruja” que se arrastraba, de patio en patio,
envenenando animales, cosechas y a mujeres, que toda belleza perdían.
“Era una bruja” que bailaba, de cantina en cantina,
envolviendo hombres, entre besos y abrazos que terminaban en cuellos degollados
y miembros amputados.
“Era una bruja” temida, muy peligrosa, que volvió de la
muerte para vengar su injusto asesinato. Juró ante Satanás llevarle de aquel
pueblo a cada ingrato.
“Era una bruja” y digo “era” porque ya no lo es, de hecho
nunca lo fue.
Ella era una mujer feliz, llena de amor y belleza, víctima
de una sociedad que no soportaba su libertad.
Nunca a ningún hombre se ató y esa fue su perdición.
Nada de pociones ni aquelarres, su pecado estaba en ese
bello cuerpo que de muchos fue.
Y a todos se supo anteponer, menos a aquel que le acusó de
hechicera. Aquel que en estos momentos arde en una hoguera, junto con su
esposa, hijos y mascotas, mientras ella ríe y se burla sin parar.
“Yo no era una bruja” grita al viento, mientras se aleja del
caldero y se transforma en un bello demonio con figura de mujer.
“Yo no era una bruja” y aún así, sin motivo me condenaron;
por eso hoy pagan con sus vidas.
“Yo no era una bruja” pero gracias a sus actos, hoy soy la esposa del diablo y en cada lugar donde una mujer sea herida sin razón, ahí estaré y a sus victimarios castigaré.
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domingo, 15 de diciembre de 2024
Así son (historia de terror)
“Ser bueno no te garantiza cosas buenas” y “la maldad
es innata”, son dos frases que antes no creía ciertas pero que hoy se han
vuelto una terrible realidad en mi vida y en la vida de mi gente.
Después de tantos años dudando de su existencia por
fin un día contactamos con ellos, seres de otro mundo, un mundo que estaba a
punto de destruirse; nosotros abogando por la compasión, les ofrecimos nuestro
planeta, los recibimos con honores y los tratamos como dioses sin pedirles nada
a cambio.
Pero tan pronto como llegaron empezaron los problemas.
Se adueñaron de nuestras tierras, corrompieron nuestro sistema, intoxicaron
nuestro aire y envenenaron nuestra agua. Mi pacífico mundo se convirtió en un
infierno. Comenzaron a usar a nuestras mujeres como máquinas de leche y bebés,
a los cuales usan de mascotas. A nosotros los hombres nos obligan a realizar
trabajos duros que ellos no quieren hacer: construimos sus casas, sus
carreteras, sus edificios y sin ningún tipo de paga. Además probaron nuestra
carne, ¡Y les encantó!
A nuestros jóvenes los ponen a competir en peleas con
apuestas, donde el perdedor es preparado como cena; y a las muchachitas las
violan y torturan para luego devorarlas, y lo peor es para nuestros ancianos,
pues son humillados y usados como trofeos de caza; sus casas están llenas de
cabezas de nuestros ancestros.
Nunca pensé que existiera tanta maldad, pero esto es
real.
Despiadados, ruines, miserables, asquerosos. Así son los Seres Humanos.
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domingo, 8 de diciembre de 2024
Trabajo hasta en mis días libres (historia de terror)
No sé porque pasa esto. No sé qué le pasa al
sistema. Se supone que es mi tiempo de descanso.
Me despierto con el cuerpo adolorido, como si
una gran presión estuviera inundando mi pecho. La luz del exterior me ciega por
un momento, como si nunca la hubiese visto.
Recuperando la vista, aunque en blanco y negro
por la presión, decido ir al trabajo. “Carajo, el jefe me dijo que no llegue
tarde otra vez.” Como odio a ese idiota, siempre dice lo mismo, como si realmente
le importara mi estancia ahí.
Caminando, lento y torpemente por la ceguera
alcanzo a ver que las personas a mí alrededor están mirándome, unos con
lástima, otros con miedo y algunos huyen.
Un sujeto me amenazó con cuchillo en mano,
suplicando que no le hiciera daño a él y a su hija. Me quedé intrigado pero
decidí ignorarlo y continuar mi camino.
Al llegar a la oficina, mis compañeros se
asustaron, unos se desmayaron y algunos gritaron de miedo. Además de cubrirse
la nariz, diciendo que yo estoy provocando ese hedor, y mientras más me acerco
a la oficina del jefe, siento que mi cuerpo se empieza a cortar; siento como
los dedos de mis manos se hinchan, mis ojos empiezan a arder, casi pierdo la
movilidad pero ya estoy aquí. Cerca de la puerta oigo a ese bastardo al otro lado
decir; “Otra vez tarde, estás despedido.”
Al terminar de escucharlo, mis piernas no soportan más y me caigo. No sé porque me hace esto, sólo exige y exige, pero él lo sabe y no lo quiere aceptar. No quiere aceptar que, tengo 2 meses de MUERTO.
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domingo, 24 de noviembre de 2024
Las hermanas Mer-Maid (historia de terror)
En otra parte de la ciudad,
Abraham, un chico de 16 años está a punto de aventarse del quinto piso de su
edificio de apartamentos, mientras en su celular se encuentra escuchando a
Karina Mer-Maid, quien es hermana de Ariana y tiene un podcast muy famoso en
Internet. El tema de esta noche es: “Cuando no hay motivos para seguir”.
Y desde la playa de aquel
lugar, Minerva, una joven de 18 años, está a punto de sumergirse al mar, aún
sin saber nadar, mientras en sus auriculares reproduce la canción “En la ola de
la perdición” de Alexa Mer-Maid, su cantante favorita. Sí, Alexa es la hermana
mayor de Miriam y Karina.
Parecieran casos aislados
pero casi todos los suicidios que han estado sucediendo en “Playa Celeste”
tienen algo en común: LAS CHICAS MER-MAID.
Estas hermanas llegaron al
pueblo 2 meses antes de que comenzaran los suicidios.
Ya son 13 casos confirmados
de suicidio en donde, de alguna u otra manera, las hermanas están presentes,
pues las víctimas se encontraban viendo sus videos, escuchando sus audios u
oyendo sus canciones mientras cometían el acto.
Los padres de familia,
horrorizados, comenzaron una campaña de veto y desprestigio contra las
hermanas, quienes se defendieron, argumentando que su trabajo no es dañino,
sino que los jóvenes tenían muchos problemas, a los cuales ellos como padres no
supieron atender.
Pero aún así las artistas
decidieron dejar la ciudad, para evitar confrontaciones y emprendieron viaje a
“Playa Ensueño”, la ciudad vecina, que también está ubicada frente al mar.
Para las autoridades del
pueblo las quejas de los padres resultaron infundadas, pues nadie puede
obligarte a cometer suicidio… ¿o sí?
Para todos esto es una
locura, menos para Ricardo Estrella, un detective que también perdió a su hijo
por suicidio con un balazo en la cabeza. Él y su hijo se amaban y llevaban una
vida tranquila, hasta que las hermanas llegaron y “lo enloquecieron”.
La actitud de las hermanas
era digna de admirar, pues se la pasaban conviviendo con su público, incluso
hacían convivencias y regalaban cosas, entre ellas una bonita pulsera en forma
de cola de sirena.
Ricardo toma la pulsera y se
la pone, mientras recuerda, llorando, todos esos bellos momentos que vivió con
su hijo. Pero de pronto comienza a escuchar una especie de música, parecida a
un canto gregoriano y entre ese alboroto una voz comienza a decirle: “Hazlo,
vamos, hazlo, sabes que quieres hacerlo; es momento de demostrar cuánto nos
amas. Hazlo, hazlo, sólo corta tu garganta y pronto estarás con nosotras,
disfrutando. Hazlo, hazlo, ¡HAZLO! Y el detective siente unas ganas inmensas de
hacer lo que le dice la voz, y va a la cocina, agarra un cuchillo y se lo lleva
lentamente al cuello…
¡NO!, grita mientras tira el
cuchillo, cierra sus ojos y se arranca la pulsera…
Y aún sin entender escucha
otra voz detrás de él: “Los adolescentes son más fáciles de manejar, son tan
vulnerables”. Voltea y se encuentra a Minerva frente a frente, quien continúa
diciendo: “Descubriste nuestro plan y eres un tonto adulto, tendremos que hacer
algo contigo”, mientras Ariana y Karina se manifiestan, convertidas en seres
horribles, mitad mujer y mitad pez; ellas, sin reparo, lo toman de brazos y
piernas, a la par de Minerva, quien comienza a recitar un canto extraño…
Y de pronto, de entre las penumbras surge una criatura aún más horrible: parece ser una mujer pero mezclada con pez, pulpo y serpiente, quien toma a Ricardo del cuello y dice, con voz espectral: “Gracias muchachas, los niños son muy dulces pero los adultos son de sabor único. Sus almas son tan deliciosas”, y así, acercando su horrible boca a la cara del detective, comienza a sacar un líquido negro de ella, que lo envuelve y va asfixiándolo, hasta que cae, muerto en el piso y las 3 hermanas junto con la misteriosa criatura desaparecen, riendo y cantando de gusto y placer.
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jueves, 31 de octubre de 2024
Reunión familiar (historia de terror)
Ya desde temprano me puse manos a la obra en esta rica
cena.
Ya desde muy de mañana, mi hermosa madre y yo nos pusimos
a trabajar en esto para sorprender a todos. Gracias madre, todo esto no hubiera
sido posible sin ti.
Ha llegado la abuela, quejándose de todo, cómo siempre:
mi casa, mis cosas, nada le parece. Refunfuña y refunfuña pero igual le beso la
frente y la siento al frente de la mesa, como la buena matriarca que es.
Ha llegado el tío Rodolfo, todo alterado porque de nuevo
lo busca la policía. Este buen hombre no entiende que robar es malo.
Ha llegado la tía Patricia, alterando a los presentes con
sus gritos, pues dice que oye voces que le dicen que demonios la persiguen.
Pobre mujer, tantos años con pastillas y aún no se cura.
Han llegado Patricio y Andrea, mis adorables primitos,
dispuestos a hacer destrozos en mi ya desordenado terreno. Ay, criaturitas,
¿qué podría hacer para que quietos estén?
Y cerezeando el pastel, entra mi papá, preguntando,
asustado, por mamá…
“Ahorita viene”, le digo, intentando tranquilizar sus
achaques de hombre divorciado al que aún le importa esa mujer a la que maltrató
y engañó tantos años, ¿qué irónico, no?
Sólo yo estoy tranquilo, entre tanta tempestad.
Traigo de la cocina el delicioso platillo que con amor
para todos preparé…
Y van poco a poco, sin autocontrol, devorando tal manjar.
“Qué rico”, “delicioso”, “al fin haces algo bueno”,
“quiero más”…
Lindas palabras que endulzan mis oídos carcomidos por
tantos años de insultos.
¿Y tú madre?, ya todos comimos menos ella, preguntan
todos, casi en cadenita.
Tranquilos, ella ya está aquí, desde anoche está conmigo,
nos la hemos pasado de maravilla.
“Pero tu madre te odia”, dice la abuela, mascando un
pedazo de carne con su débil dentadura postiza.
“Eso se acabó”, le contesto, mientras voy a la cocina por
el postre.
“Miren, un rico pastel, también hecho por mí”, les digo,
al ponerlo al centro del comedor.
Y ni si quiera esperan a que repose lo que acaban de
comer… le entran con todo al delicioso pastel de vainilla.
“Pues todo estuvo muy rico, al fin puedo decir algo bueno
de ti”, dice la abuela.
“Sí, todo muy bien, pero yo quiero quedarme aquí hasta
que esos bastardos dejen de buscarme”, comenta Rodolfo.
“Todos se quedarán aquí, familia, hoy los quiero sólo
para mí”, contesto regalándoles la mejor de mis sonrisas.
“No, no, las voces dicen que eres malo”, replica
Patricia.
“Queremos jugar con tu gatito”, dicen los primos,
mientras sacan cada uno de entre sus ropas una navaja.
“A Michito le encantará pasar tiempo con ustedes,
hermosos”, les digo, con total alegría.
“Hijo, todo muy bien, pero yo necesito ver a tu mamá”,
exhala, casi suspirando papá.
“Está más cerca de lo que crees”, digo, tratando de
tranquilizarlo otra vez.
“Y bueno, ¿para cuándo haces otra de estas ricas cenas?,
inútil”, pregunta, muy cariñosa la abuela.
“Nunca, familia, porque madre sólo hay una”, les
contesto, mientras contento contemplo cómo van cayendo dormidos uno tras otro,
por las pastillas que puse en el pastel.
Me espera otro gran banquete para Navidad, a los
parientes lejanos les fascinará.
LEE TODAS MIS HISTORIAS AQUÍ: ÍNDICE DE HISTORIAS
domingo, 20 de octubre de 2024
La semilla (historia de terror)
El día de ayer fui a una florería y pedí a la encargada
semillas de girasol (el girasol siempre ha sido mi flor preferida) para empezar
mi trabajo; pero ella me dijo que se habían terminado, pero que en su lugar me
vendería una semilla muy rara, de una planta misteriosa, que no ha sido
terminada de estudiar por la ciencia, que ni siquiera tenía nombre; al oír eso
me emocioné, pues podría iniciar mi propia investigación y así ayudar a la
ciencia; total, la muchacha me dio una bolsita, con una sola semilla; me
comentó que el grano en cuestión germina rápido, en tan sólo unas cuantas
horas, me sorprendí al escuchar aquello y no lo creí, pero igual, eso
incrementó más mi interés (y mi curiosidad); lo que me dejó sin palabras fue el
precio de la semillita, ¡prácticamente me la regalaron!
Total, llegué a casa, un poco agotado, pues mi día había
sido demasiado agitado; así que decidí dormir y dejar para hoy todo ese asunto
de la semilla.
Bueno, ahora mismo me dispongo a plantar el pequeño grano
de color verde…
Es sencillo, ya tenía una maceta preparada, llena de
tierra especial para sembrar…
¡Listo!... con una pequeña pala abro la tierra, coloco la
semilla en el hueco abierto y luego la cubro completamente, con esa misma
tierra… ¡Todo perfectamente bien!, ahora sólo es cuestión de esperar, y
verificar que la historia que contó la chica sea cierta; ¡me muero de los
nervios y la curiosidad!
Esperé varios minutos, pero me aburrí… ¡sí!, ¡ya sé que
la muchacha dijo que el proceso tarda algunas horas!, pero, francamente, no
puedo esperar tanto, tengo muchas cosas que hacer…
Bueno, he decidido ir a realizar mis actividades diarias,
mientras el “mágico proceso” se pone en acción y muestra los resultados; dejé
la maceta con la semilla en la mesita de noche de mi habitación.
Han pasado ya 3 horas y no veo que la semilla germine, la
regaré de nuevo a ver si así se acelera el proceso…
No, ha pasado otra hora y nada, ¡qué decepción!, ¿Cómo
pueden hacer algo tan bajo? Ilusionar a las personas, pero bueno, así funciona
el marketing. Completamente molesto le doy una tercera regada, ya sin
esperanzas.
Ha pasado una hora más y mientras acomodo todo aquello
que compré a la par de la dichosa semilla decepcionante, me doy cuenta de que
en su empaque hay algunas instrucciones escritas con tinta roja y en
mayúsculas: NO SOBREALIMENTAR, ESTE PRODUCTO ECOLÓGICO ESTÁ PROGRAMADO PARA
RECIBIR SÓLO UNA REGADA AL DÍA. SOBREALIMENTAR A ESTE PRODUCTO PROVOCARÍA
GRANDES Y GRAVES PROBLEMAS DEMASIADO CATASTRÓFICOS DE TERRIBLES CONSECUENCIAS.
FAVOR DE TENER PACIENCIA, EL PRODUCTO GERMINA A LAS 5 HORAS EXACTAS.
Jajaja, ¿Qué clase de broma es esta? Debe ser una broma,
¿Cómo una planta podría causar cosas terribles? Ni si quiera las plantas
carnívoras representan un verdadero peligro para los humanos, pienso, pero de
repente escucho golpes en la habitación… ¡ese gato tonto que tengo!,
seguramente ya tiró la maceta.
Me dirijo a la habitación, dispuesto a regañar al michi,
pero no, no está en la habitación, sólo encuentro la maceta tirada y rota en el
piso.
Me agacho para limpiar pero siento que algo me agarra el
pie…
Volteo a ver qué es y me horrorizo al ver que es una
planta, ¡una maldita planta moviéndose, reptando como un lagarto! Parece una
planta carnívora pero mezclada con un cocodrilo, ¡es horrible!
Intenta atacarme,
morderme con sus filosos dientes pero no lo permito, agarro un libro enorme que
guardo en la mesita y se lo lanzo encima, escuchando crujir su cuerpo, su
asqueroso cuerpo.
Levanto el libro para ver si esa cosa espantosa murió y
parece que sí, sólo está su retorcido cadáver, aún moviéndose por los espasmos
que le ocasionó el golpe.
Alegrándome por haberla matado, voy a la cocina por
escoba y recogedor para deshacerme de sus despojos y pienso en lo que pudo
haber pasado… ¿Cómo es posible que tal abominación exista?, ¿será acaso un
experimento?, pero si es así, ¿por qué distribuirlo como si fuera algo normal y
seguro? No lo sé, estoy confundido.
Cuando estoy de nuevo en mi cuarto, dispuesto a tirar esa
cosa, me percato de que ésta ya no se encuentra ahí, sólo hay un charco de
líquido color marrón en donde debería estar su cadáver y un rastro de ese mismo
líquido que termina en la ventana, la cual se encuentra abierta… ¡Oh no!, ¡esa
cosa sigue viva y ha escapado!
Me acerco a la ventana para ver si esa cosa se encuentra
afuera y aún puedo ir y deshacerme de ella, pero en un abrir y cerrar de ojos,
la horrible planta se me abalanza y logra morder mi cuello, succionando algo de
mi sangre. De un golpe logro quitármela de encima y corro tras ella, pero repta
muy rápido y logra llegar a una alcantarilla.
Lleno de preguntas y muchísimo disgusto me dirijo a la
tienda botánica en donde compré esa asquerosidad para encontrar respuestas,
pero al llegar al lugar la tienda estaba cerrada, tapizada con tablas y había
un letrero gigante en la puerta que decía: SON PÉSIMOS PARA SEGUIR
INSTRUCCIONES.
¿Instrucciones? A mí nadie me dio instrucciones, esas instrucciones
venían en el empaque, ¿Quién rayos se pone a leer esas cosas?, como si cuidar
una planta fuera gran cosa.
“Cuidar de
cualquier cosa es una gran cosa, joven”, me dice un anciano que
aparece de repente tras de mí…
¿Qué?, ¿Quién es usted?, ¿Cómo sabe lo que pienso?, le
grité.
“Muchas preguntas,
joven, esas son muchas preguntas, típico de un ser pensante, pero precisamente
ser pensantes es su mayor debilidad”, me contesta el señor.
¿Qué?, ¿A qué se refiere? Sigo preguntando.
“Le advertí a los
líderes de mi especie que era mala idea comercializar nuestras plantas en un
planeta lleno de seres impacientes y poco precavidos”,
dijo el anciano.
Pero, ¿pero qué?, ¿su especie?, no entiendo nada señor.
Le digo totalmente confundido.
“Soy un ser que no
pertenece a este mundo, soy un extraterrestre que ha venido a advertirte, debes
estar preparado con tu mejor armamento, pues ellas intentarán conquistar tu
mundo”,
explica el ente.
¿Ellas?, ¿Quiénes señor?, le lanzo esta última pregunta,
con el afán de no volverme loco.
“Las plantas
mutantes que han dejado escapar en su medio ambiente, joven. Verás, esas
plantas son hermosas cuando cumples la regla de sólo regarlas una vez, pero si
las sobrealimentas se convierten en horribles monstruos pensantes que buscan
aniquilar a todas las otras formas de vida en su ambiente y ser ellas las
únicas habitantes del planeta. Hace millones de años mi mundo se vio atacado
por estos espantosos seres pero por fortuna mis ancestros lograron derrotarles
y convertirles en seres pacíficos y hermosos. Por desgracia, en los últimos
siglos mi planeta se ha visto escaso de bienes y mis líderes se han puesto a
comercializar estas plantas en otros mundos, el proceso ha sido un éxito en los
otros planetas, pero aquí en la Tierra es diferente, ustedes los humanos son
muy impacientes, curiosos e impulsivos, eso ha hecho que las plantas vuelvan a
su forma natural que es de destrucción”. Me explica el ser.
Vaya, entiendo, es cierto, yo no supe esperar y esa
planta surgió como un monstruo. Le digo, con tristeza.
“Ahora lo
importante es advertir a los tuyos y prepararse para la inevitable guerra”,
dice el extraterrestre.
Eso será difícil, aquí aparte de impacientes somos
desconfiados. Vuelvo a decir con tristeza.
“Te deseo mucha
suerte, ser humano, confía en ti, imparte el mensaje y lucha por tu vida”,
dice el anciano extraterrestre mientras se desvanece, como si fuera un
holograma.
Mientras pienso en lo que voy a hacer escucho gritos en
la calle, acompañados de golpes de choques de autos y sirenas de ambulancia o
policía.
LEE TODAS MIS HISTORIAS DE TERROR AQUÍ: ÍNDICE DE HISTORIAS 👿
miércoles, 26 de junio de 2024
Optimismo, motivación e inspiración
martes, 21 de noviembre de 2023
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martes, 2 de mayo de 2023
Power Rangers: Ayer, Hoy y Siempre - Reseña (con spoilers)
martes, 18 de abril de 2023
¿Qué es la psicología? Explicación sencilla
jueves, 10 de noviembre de 2022
Mami, ¿eres tú? (poema aterrador)
No puedo creerlo, ha pasado tanto tiempo...
Me alegra que estés aquí; al fin puedo hablar sin sentirme mal.
Tú sabes que lo que hice fue en el nombre del amor. Papi y tú no querían que yo fuera libre. Pero tomé valor, armé mis alas y volé...
Mami, ¿eres tú?, ¿eso eres tú?, ¿lo inmóvil?, ¿lo silencioso?, ¿eso que cada noche me atormenta?
¡No puedo más!, ver tu imagen cada noche en la ventana de la puerta es un martirio.
Sí, tal vez me equivoqué, no era ese el modo, pero como buena madre, debes perdonar.
¡Ya no me lastimes!, vuelves loca mi cabeza, imposible mi existencia... por favor, ya no, mamá...
Mami, ¿eres tú?, ¿realmente eres tú?, ¿segura que no eres sólo un fruto de mi imaginación?, ¿una destructiva ilusión?
No puede ser... te miras muy bien, a pesar de lo que pasó...
Créeme, no era mi intención hacerte mal, sólo hice lo que mi corazón mandaba.
Mami, ¿eres tú?, ¿ese saco de piel descompuesta?, ¿ese manojo podrido de esquelético desamor?, ¿ese ser sin alma que cada noche me observa sin parar?
¡No, mamá!, me niego a creerlo.
¡Aléjate ser de las sombras!, vuelve al averno, tú no eres mi madre, no perteneces aquí.
Mami, ¿dónde estás?, te necesito... esa cosa me persigue y me lastima... usurpa tu identidad... me hace llorar...
Me hace recordar lo sucedido...
Viene a mi mente ese glorioso instante en el que, con aquel filoso cuchillo rebané tu cuello, tu cara y tu pecho. Recuerdo dichoso ese momento en el que saqué tus ojos de tus cuencas y los puse junto a los míos, para que así pudieras verlo todo desde mi realidad... pero no funcionó... tus gritos espantaron todo intento de empatía... ¡qué egoísta fuiste, mamá!
Mami, te necesito más que nunca, esa cosa me atormenta.
Tú estás muerta, esa cosa no, esa cosa pulsa y late en endemoniada sincronía con mis sollozos.
Ayúdame, mamá... sácame de este cuarto oscuro, tengo miedo... esa cosa está a mi alrededor, esperando el momento preciso de atacar, sé que me quiere matar, así como yo te maté a ti y a papá, que por cierto, no lo he vuelto a ver.
Mami, por favor, tengo frío; estas cuatro paredes acolchonadas son peor que hielos.
Todos me llaman "loco" y "asesino", dicen que estaré aquí por mucho tiempo, soportando el maltrato mental que me hace esa cosa que lleva tu piel... mami, ¿acaso te la arrancó, cómo yo arranqué tus dientes?
Mami, no, yo no soy malo, sabes que te amo, por eso te maté... sé que no soportarías perderme, por eso mejor acabé con tu vida...
Oye, espera, ¿es esto acaso un recordatorio?... sí, ahora lo recuerdo, prometí morir también... pero mami, estoy amarrado, no puedo hacerlo...
Oye, no, espera, no, por favor... oye, sí, sí eres tú... esa es tu sonrisa, esa es tu esencia... perdona mami por ser cobarde; me encanta sentir tus manos, ¡eso mami!, ¡aprieta con fuerza!, ya casi no puedo respirar.
La imagen del suicidio (historia de terror)
Era el día 31 de octubre cuando empezó lo que
vengo a relatar…
¡Sí!, se celebraba “Halloween” (o día de
muertos) en mi pueblo…
El festejo transcurría con normalidad: la
gente, disfrazada, salía a pedir dulces, casa por casa, como lo manda dicha
tradición… todo muy bonito, todo muy bien…
Lo macabro sucedió un día después: el primero
de noviembre, “El día de todos los santos”, según la cultura mexicana; un día
en el que, se dice, todos los bebés, recién nacidos y niños muertos, vienen
desde el más allá, para visitar a sus familiares vivos (lo mismo ocurre con los
adultos fallecidos, el día 2 de ese mes)…
En mi ciudad, como en cualquier otra, había
un periódico, el cual leía gran parte de los pobladores, se llamaba “Aurora”,
“Periódico Aurora”; la editorial, del mismo nombre, era quien se encargaba de
distribuirlo; era un diario muy bueno, interesante y sobre todo, confiable,
siempre decía la verdad, sin censuras ni tabúes (quizá es por eso que lo que
voy a contar tomó tal magnitud)…
Esa fría mañana el periódico ya estaba en
manos de mucha gente…
Entre sus interesantes páginas se podían leer
(y ver) historias memorables:
Un niño, llamado Armando, ganó un premio por
su aprovechamiento en la escuela: doña Cuquita se convertía en la mujer más
longeva del poblado, a la edad de 97 años (:O); don Adolfo, el comerciante del
pueblo, de nuevo fue muy generoso, al obsequiar muchos dulces y juguetes la
noche anterior; un choque; un pequeño incendio; perros y gatos felices, pues
don Carlos y doña Ana, unos dadivosos ancianitos, les dieron asilo en su casa,
aquella madrugada “llena de espantos”; detenciones a ladrones y borrachos;
ofertas de trabajo; curiosidades; política; noticias internacionales… y esa
horrible publicación:
“Fotografía que provoca destrucción”, rezaba
el título de la terrorífica nota…
Según se contaba en dicha publicación, toda
persona que mirase “la imagen del suicidio” (la cual acompañaba a la nota),
queda maldita y muere, sin importar tiempo o distancia, la muerte le llega de
la forma más inesperada…
¡El caos fue total!... mucha gente vio la
famosa y espantosa imagen… y guiados por lo confiable que era el diario, se
asustaron y sugestionaron… sólo unos pocos pensaban que aquello era una broma
del equipo de redacción de “Aurora”, lo cual fue desmentido por el propio
personal, quienes negaron tener idea de dicha nota, argumentando que no sabían
cómo es que llegó al periódico…
Lo terrible de esta historia ocurrió el día 2
de noviembre… ¡mucha gente falleció!, en circunstancias raras… ¡parecía que
todos habían cometido suicidio!:
El pequeño Armando, quien leía a diario el
periódico, tenía clavados en su cuello muchos lápices, tijeras, plumas y demás
instrumentos escolares; doña Cuquita conmocionó a todo el pueblo, decidiendo
acabar con su larga y fructífera vida, tomando muchas pastillas para dormir;
don Adolfo amaneció colgado, en medio de su tienda de abarrotes; don Carlos
optó por cortarse las muñecas y doña Ana se prendió fuego (aún tenía en la mano
los cerillos que utilizó para ello), ¡la escena fue terrible!, pues la mayoría
de los perros y gatos que salvó se encontraban devorándola…
¡Un desastre!... alrededor de 200 personas,
de las 500 que tenía mi ciudad, terminaron con su vida… ¡Asombroso!... y todos
tenían algo en común, según los rumores: todos y cada uno de ellos se burlaron
de la imagen, diciendo que era un engaño… eso dijeron, entre murmullos,
aquellos que conocieron a los suicidas…
Los sobrevivientes, hasta hoy, atribuyen los
decesos a esa horripilante publicación; por cierto, la mayoría de los
periódicos de aquel tiraje fueron recogidos y quemados por los mismos
ciudadanos y la propia editorial, la cual tuvo que cerrar sus puertas y
abandonar el pueblo, debido al escándalo…
Ahora, casi 30 años después, me he dado a la
tarea de investigar este caso, que es tomado como tabú por los pobladores, y
descubrir qué hay detrás de todo: ¿Sugestión?, ¿O quizá un verdadero suceso
sobrenatural?, debo averiguarlo…
Reuní testimonios:
Mis abuelos agarraron valor y hablaron conmigo
del tema, de hecho, ellos conservan el periódico de aquel día, obvio, sin la
macabra nota, la cual, a ciegas, cortaron y quemaron (gracias a su plática y el
diario pude elaborar la introducción de este escrito); ese día, recuerdan,
compraron el periódico pero no pudieron leerlo, planeaban hacerlo en la noche;
en el transcurso de la tarde les llegó el chisme de aquella imagen; mi abuela,
que es supersticiosa no leyó y no dejó que leyeran el “Aurora”; ya en la
madrugada, los dos, cerrando los ojos y trabajando en equipo, dieron con la
página que tenía esa nota que, les habían dicho, estaba embrujada, la
arrancaron y la hicieron cenizas; y a todo esto, ¿por qué conservar el diario?,
se preguntarán… pues bueno, mi abuelo es coleccionista de cosas históricas,
tiene muchos artículos viejos, “antigüedades”, entre ellos, muchos periódicos
con noticias relevantes, que marcaron historia; él guardo el “Aurora del día 1
de noviembre de 1984, para la posteridad, por la noticia de doña Cuquita; de lo
de la imagen, pues, mi viejo creía que era raro, decía tener respeto por esas
“cosas del diablo”, ni verdad, ni mentira, simplemente “extraño”, le otorgaba
el beneficio de la duda…
A parte de mis abuelos, ninguna otra persona
quiso opinar del tema: mis padres me ignoraron, los vecinos me cerraban las
puertas de sus casas en la cara cuando hablaba de la imagen, y mis amigos no
sabían nada de aquella nota…
Concluido el primer paso, me dispongo a
realizar el segundo (último y más importante): “Encontrar la famosa
fotografía”…
¡Nadie en el pueblo la tiene!, eso lo tengo
claro…
Entonces, ¿en dónde debo buscar?...
Leyendo el diario viene a mi mente una idea:
“Aurora”, la editorial “Aurora”, supuestamente quemaron casi en su totalidad
las ediciones de aquel día, y además, se fueron de la ciudad, pero nada pierdo
con intentarlo, buscaré su paradero vía Internet…
Navegando por la web di con la página oficial
de la casa editorial…
Según los datos proporcionados, el negocio se
encuentra actualmente en la ciudad “Nuevo horizonte”, en el estado de
“Avellana”… debo ir allá…
Después de un largo viaje, llego a dicha
ciudad y me dispongo a buscar la empresa…
Encuentro la dirección, entro a las oficinas,
pero a la hora de hablar del tema que tanto me apasionó, de forma violenta, me
echan del lugar, advirtiendo que no regrese jamás, que ellos no saben nada de
“eso”, dicen que se trata únicamente de una leyenda urbana sin sentido… no
quieren que los vuelva a molestar…
¡Rayos!, ¿qué puedo hacer?, ¿en dónde más
puedo buscar?, creo que debería abandonar la investigación…
Con todo perdido y un sentimiento horrible de
impotencia, decido regresar a casa, a mi pequeño pueblo y olvidar todo esto de
la dichosa foto…
En el camino, entre tanto pensar, viene a mi
mente una gran idea:
Todo eso de “leyenda urbana” me recuerda a
una famosa historia que se contaba en mi poblado: supuestamente, a las afueras
de éste vivía un “coleccionista”, un vagabundo que recolectaba cosas que
llamaba “artefactos sobrenaturales y peligrosos”, para así ayudar a los
habitantes de mi pequeña ciudad, para alejarlos de la maldad y la desesperanza
que estos objetos pudieran tener… no pierdo nada, iré a verlo… espero que la
leyenda sea cierta…
¡Sí!, ¡es más que cierta!... el hombre,
llamado Simón, vive en la miseria, rodeado de basura, en un cuartucho hecho de
cartón; él es muy amable… una por una, me enseña todas sus paranormales cosas…
pero ninguna es la foto…
Poco a poco pierdo la esperanza…
Pero, de repente, ¡Oh, Dios mío!, se presenta
ante mis ojos la famosa foto (cubierta con algo, pues el tipo, obviamente,
también es supersticioso)… y él me cuenta la historia, historia que me sé de
memoria, de pies a cabeza, al derecho y al revés…
Lo interrumpo de golpe, ofreciéndole dinero a
cambio de la foto, pero él se niega, alegando que es mala y sólo atrae
desgracias; pero, a pesar de sus advertencias, le arrebato la foto, lo empujo…
él cae al suelo, le dejo dinero en una pequeña mesa que tiene en su “casa”, y
salgo corriendo del lugar, feliz, muy feliz, pues he logrado mi cometido, he
conseguido lo que tanto anhelo…
Me dispongo a ver lo que oculta esa famosa
imagen…
Con cuidado saco la foto del empaque que la
contiene… y ¡tarán!, ante mis ojos la verdad…
¡¿Qué?!... ¡Esto no puede ser!, es una simple
imagen de un hombre colgado, en obvia señal de suicidio… ¡Qué decepción!, esto
no tiene nada de raro, ni siquiera siento algo, ¡esto es un fiasco!, una farsa…
no me queda duda, se trató sólo de un caso de sugestión que se salió de
control… ¡Qué decepción!...
Bueno, con eso muy claro, me dedico a terminar
mi informe: “Caso colectivo de sugestión”, así lo llamaré… ¡Qué chasco me llevé
con todo esto!, en serio, ¡qué decepción!...
Son las 2 de la mañana, estoy frente a mi
ordenador, tecleando y… ¡algo raro pasa!... una extraña sensación se apodera de
mi…
Mareos, nauseas, ¡empiezo a vomitar!... ¡me
desplomo!...
Despierto, tirado en mi cama, con un dolor de
cabeza brutal… ¡rayos!, vuelven los mareos… cierro los ojos, para frotar mi
cara… termino y cuando los abro veo algo frente a mí: es una sombra que poco a
poco toma forma, luz y presencia… ¡demonios!, es… ¡¿Un esqueleto?!... no, no
puede ser, estoy delirando, no puedo dejar que todo esto me haga mal…
“¡No me voy a sugestionar!”, grito con todas
mis fuerzas…
Tras mi alarido la parca habla, y dice, con
una voz de ultratumba: “¿Sugestionar?, ¡pobre iluso!, soy tan real como tú y
esa foto, a la cual llamaste “fiasco”, “bazofia” y “farsa”… ¡morirás!, como
todos aquellos incrédulos que pusieron en duda mi poder.. Hahaha”…
* El joven estudiante de periodismo, Francisco
Arévalo, fue encontrado muerto en su departamento… aparentemente se suicidó,
clavando un filoso cuchillo, reiteradas veces en su cuello *…
* Se encontró a su costado una fotografía de
un hombre ahorcado, en señal de suicidio, y una nota, escrita con sangre, que
decía, simplemente: “¿Sugestión?, ¿En serio?” *…
* La nota y la foto fueron archivadas, por
órdenes del presidente municipal del poblado “Amanecer”, pueblo natal del joven
*.


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